EN BUSCA DE LA BICI GRAVEL ADECUADA

La bicicleta de gravel es fundamentalmente un mestizaje entre varios conceptos; un poco de Cyclocross (de aquí en adelante CX), algo de MTB y un cierto toque de carretera; por ello se ven diferentes materializaciones de la idea, algunas más cercanas del MTB y otras a la carretera. Hace unos años, cuando el gravel todavía era CX, se buscaba una bici de carretera para un tipo de carreras que se desarrollan sobre superficies no asfaltadas. En la actualidad la bici de gravel ha dejado de ser una bici de carreras para convertirse en una bici para cubrir largas travesías por superficies regulares pero no necesariamente asfaltadas. Para ello se ha trabajado en tipos de ruedas y geometrías.

Las ruedas. Como ya hemos dicho hace unos años todo era más sencillo, sólo existía la bici de carretera y la de CX (madre de la bici de gravel). Los componentes eran intercambiables prácticamente en su totalidad entre ambas, y las únicas diferencias estaban en que las CX admitían cubiertas taqueadas y de hasta 33 mm de anchura y que los frenos eran cantiléver para su mejor limpieza. Algunas bicis de carretera admitían cubiertas de esta anchura y algunos corredores habituales de carreras CX sólo tenían una bici para carretera y CX.

Pasaron los años y llegaron novedades que hicieron posibles otras novedades: llegaron los frenos de disco y los ejes pasantes(que abrieron la puerta a cubiertas más anchas), los monoplatos, las ruedas de menor diámetro y las diferentes combinaciones de todas estas opciones para volver loco al cliente. Por ello vamos a intentar aclarar un poco las cosas a tener en cuenta al comprar una nueva bici.

Una bici de gravel no deja de ser una bici para carretera con ruedas anchas. Por ello la primera tentación que tiene casi todo hijo de vecino suele ser la opción fácil: montarse un híbrido, o bien una de carretera con ruedas taqueadas o una de montaña con cubiertas finas con piezas que ya tiene uno en el garage; muy frecuentemente se monta un cuadro de 29” BTT con cubiertas gravel, horquilla de carbono y manillar de carretera. Es una opción válida pero que la gente suele desechar a los pocos meses por problemas de postura o por la incompatibilidad de componentes (BTT y Gravel/Carretera no comparten bielas, cambios, pulsadores, etc). Aunque si lo has hecho y te va bien, no hay opción para calentarse más la cabeza.

Otra opción pasa por comprar una vieja bici de CX por cuatro perras que haga el papel. Estas bicis suelen tener poco paso de cubierta (hasta unos 33 mm que es la medida máxima oficial para las carreras CX), unos desarrollos más bien escasos y una postura muy Racing, creada para carreras cortas e intensas, que acaba matando a las pocas horas de rodar con la bici. Claro está que sacada del circuito de carreras este tipo de bici no va igual y la gente suele tener una mala experiencia cuando las saca por el monte.

Y aunque a priori la opción de comprar una gravel parece la más sencilla, tal y como se ha puesto el mercado parece que no lo es tanto por el gran número de opciones que ha aparecido.

¿Bicicleta de gravel con monoplato o doble plato?

Aunque todas las marcas explican el monoplato como fácil de usar, para llevar dos platos no hace falta un doctorado en astrofísica o un máster en matemáticas. El monoplato aligera el conjunto de la bici pero nos limita los desarrollos. Si lo tuyo es llanear supongo que te vale, si por el contrario te vas a dedicar a subir rampas descomunales mejor llevar dos o incluso tres platos. Tinker Juarez sigue llevando 3 platos y sigue ganando marchas. Si optas por el monoplato asegurate que encuentras el equilibrio necesario para tu estado de forma. Ten en cuenta que las experiencias previas con monoplato MTB no suelen valer con las bicis gravel.

¿Frenos de disco?

Sí, es lo mejor a día de hoy. A ser posible hidráulicos. Se necesita menos fuerza para articularlos que los frenos mecánicos y en salidas largas se nota bastante el beneficio. Necesitan mantenimiento y son más caros que los mecánicos, pero aún así te nota mucho las ventajas que aportan en la frenada.

¿Ejes pasantes en tu bicicleta gravel?

A pesar de que esto lo venden como milagro en materia de estabilidad, se nota poco o nada en el funcionamiento de la bici. Realmente son una consecuencia del diseño estructural del cuadro. Solo hay que tener en cuenta si los tienes o no los tienes para dos cosas: saber si llevas todas las herramientas necesarias para desarmar la rueda en caso de pinchazo y para tener en cuenta en caso de que quieras cambiar ruedas por otras mejores.

¿Ruedas de 700 o de 650?

Algunas marcas han incorporado ruedas de menor diámetro para montar cubiertas más anchas en sus modelos gravel. En lugar de llegar a los típicos 35-40  mm de anchura, con las ruedas 650 se llega a anchuras por encima de los 40 mm. Aquí ya cada uno decide lo que mejor le va pero en mi opinión ponerle tanto azúcar al café hace que deje de ser café. Una cubierta de 38 mm suele representar el equilibrio entre velocidad y comodidad. Incluso 35 mm podría ir bien para la mayoría de ciclistas.

Así que, por todo lo visto, podríamos decir que hay muchas maneras de bici y que quizás ninguna es perfecta pero todas son buenas. Suerte y no olvides que por muy buena que sea la bici lo que más se disfruta es la ruta y la compañía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *